Acupuntura Gaditana

Acupuntura Gaditana

sábado, 24 de enero de 2015

El Yin y el Yang

Hoy vamos a comenzar con las teorías de la acupuntura y empezaremos con una de las más importantes en la cultura china: el Yin y el Yang. Eso nos suena a todos ¿no? El blanco y el negro, luz y oscuridad…Sí, por ahí van los tiros.


Prácticamente cualquier fenómeno de la naturaleza puede explicarse en base a ella. El Yin y el Yang son algo más que conceptos opuestos, ambos se complementan y la existencia de uno no puede entenderse sin la del otro (algo así como las dos caras de la misma moneda). Ambos se generan mutuamente y por eso en su dibujo se ven como dos comas (para dar la sensación de movimiento) y el circulo pequeño del color opuesto en su interior (para dar a entender que cada uno contiene el germen del otro). La teoría del Yin y el Yang aparece como base del I Ching (en cristiano, Libro de las Mutaciones) y se desarrolló principalmente en la Época de los Reinos Combatientes (allá por el siglo V a.C).

El origen del Yin y el Yang se basa en la observación de los procesos naturales, como la alternancia del día y el sol. El día es Yang y la noche es Yin, por tanto, Yang es luz y actividad y Yin oscuridad y descanso. Esto demuestra como un término se transforma en el otro (el día da paso a la noche).
El Yang se corresponde con lo inmaterial, la energía, se transforma en el Qi. El Yin es lo material, denso y pesado.

¿Y qué tiene que ver todo esto con la salud y la acupuntura? Pues mucho. El estado de salud va a depender del equilibrio entre el Yin y el Yang, y también de que ambos tengan un nivel adecuado. La enfermedad, y por tanto los síntomas, se producirán si se produce alguna clase de desequilibrio. En este sentido, tenemos dos posibilidades:

-Uno de los dos aumenta sin que disminuya el otro: es un estado de Exceso o Plétora
-Uno de los dos disminuye sin que aumente el otro: es un estado de Insuficiencia.

Esto no solo nos va a dar todas las posibilidades de enfermar dentro de la Medicina Tradicional China, sino que además nos indica el tratamiento. Ante una plétora o exceso deberemos dispersar y ante una insuficiencia, tonificar. Ambas cosas la podemos hacer mediante la acupuntura. Por tanto, lo primero que tendremos que hacer será identificar si un síntoma es Yin o Yang. Y esto no es tan fácil como pueda parecer, porque un mismo síntoma puede aparecer por dos causas diferentes.

Por ejemplo, la fiebre. Yang es calor así que lo primero que pensaríamos sería en un exceso de Yang. Pero, si hay una insuficiencia de Yin, el Yang estaría aumentado en comparación (no en nivel absoluto ya que él no ha variado su estado) y podría haber también un aumento de temperatura. Habrá que fijarse en el resto de síntomas acompañantes.

El Yin y el Yang también son aplicables al cuerpo humano. Por tanto, habrá zonas corporales más Yin (como el vientre, o los órganos macizos) y otras más Yang (como la cabeza, la espalda, o las entrañas, los órganos huecos). Los distintos momentos de la vida también se van a ver afectados por el Yin y el Yang (durante la infancia y la pubertad hay un exceso de Yang por el crecimiento, en la madurez ambos están en su máximo apogeo, y hacia el final de la vida los dos disminuyen). Una curiosidad es que consideran que el momento de máximo Yin de la mujer es cuando está embarazada, no solo porque sea la máxima expresión en la naturaleza de la feminidad si no porque además contiene en su interior un pequeño yang (el feto en crecimiento)

Cuatro principios de la relación entre yin yang

1) Oposición de yin y yang

Yang: fuego, calor, agitación, seco duro, excitación, transformación, cambio…
Ying: Agua, frio, calma, húmedo,  blando, inhibición, lentitud, conservación, almacenamiento…

2) Interdependencia

Nada es  totalmente yin o yang. Se necesitan mutuamente, la existencia de ying no se entiende sin yang y viceversa.

3) Consumo mutuo

Si uno aumenta, el otro se consume. En eso se basa la enfermedad. Si ambos disminuyen no se produce desequilibrio y por tanto tampoco enfermedad.

4) Transformación

El Ying se transformará en Yang siempre y viceversa. Pero hay algunas condiciones como el factor tiempo, solo se transformarán en el momento adecuado. Y en muchos casos es necesaria una circunstancia externa que influya sobre una interna.
Esto también se ve en la patología. Un sobreesfuerzo (Yang) produce agotamiento (Yin).

Algunos ejemplos de Yin y Yang en cuanto a síntomas:

Yin: enfermedad crónica, evolución lenta y aparición gradual, frío, somnolencia, miembros y cuerpo fríos, palidez, voz baja, prefiere bebidas calientes, respiración débil, pulso vacío, orina abundante y pálida, heces blandas, lengua pálida, ausencia de sed…

Yang: enfermedad aguda, evolución y aparición rápida, calor, inquietud o insomnio, miembros y cuerpo caliente, rubor o enrojecimiento, voz alta, prefiere bebidas frías, respiración fuerte, pulso lleno, orina escasa y concentrada, estreñimiento, lengua roja, voz alta, sed…

Y en cuanto al cuerpo humano:

Yin: inferior, interior, superficie medial anterior, delante, estructura, cuerpo, interior de los órganos, debajo de la cintura, superficie anterior de los miembros, órganos yin, estructura de los órganos, sangre y líquidos corporales, qi nutritivo

Yang: superior, exterior (piel y músculos), superficie lateral posterior, detrás, función, cabeza, encima de la cintura, superficie posterior lateral de los miembros, órganos yang, funciones de los órganos, qi, qi defensivo.

Ya por último solo decir que hay personas que son más yin o más yang, independientemente de su género.
¿Vosotros qué sois?


¡Nos vemos!

viernes, 23 de enero de 2015

Materiales

Hoy vamos a hablar un poco de los materiales e instrumentos que se utilizan en la práctica de la acupuntura. No os creáis, hay más cosas aparte de las agujas, aunque estas sean el pilar fundamental. Pero antes hay una pequeña cosita que me gustaría definir. Es el Cun.

El Cun es una unidad de medida, como podrían ser los metros o los centímetros. Se utilizan en acupuntura sobre todo para localizar los puntos en los que clavar las agujas, de referencia. El Cun es lo que mide la falange media del dedo o el ancho de la articulación interfalángica del pulgar. De ello deducimos que el Cun no posee una longitud convenida, depende de cada persona. Por ejemplo, si decimos que la frente mide 3 cun, nos referimos a tres cun del paciente (no nuestros).

La longitud de las agujas también puede medirse por cun y algunas de ellas van a ser bastante largas.
Las agujas van a ser muy finas pero puede haber distintas longitudes y grosores. Todas van a tener tres elementos comunes:
§  Mango: Es la parte por donde se maneja la aguja, y puede ser muy variado, dependiendo de los gustos o preferencias. Por ejemplo pueden ser de plástico, bañado en oro, en plata, circular, liso, trenzado... Hay de todos los gustos.
§  Cuerpo: Se puede considerar que es la aguja en sí, es la zona más fina, y junto con la punta es lo que caracteriza al tipo de aguja. Aquí es donde se va a notar la diferencia respecto a otras agujas, ya que su longitud y grosor varían en función de la finalidad que se quiera conseguir.
§  Punta: Es el otro extremo de la aguja, y también hay de diferentes tipos.

Al contrario que otras agujas utilizadas en medicina (como las que se usan para sacar sangre, colocar vacunas, inyecciones…) no están huecas, son sólidas, y generalmente son indoloras (aunque eso depende de la sensibilidad del paciente y de, claro está, la habilidad del acupunturista)

(Estas son las 9 agujas clásicas de la acupuntura)



Como ya vimos en el apartado de historia, las primeras agujas eran de piedra y hueso. Posteriormente, se utilizaron otros materiales tales como oro, plata, bronce, cobre…cada uno de los cuales tenía distintas propiedades y efectos terapéuticos. Hoy en día las agujas más frecuentes son de acero inoxidable, ya que favorece la esterilización y además tonifica y dispersa la energía.

Las propiedades de los otros elementos eran:

-Oro: fortifica el sistema nervioso, mejora la circulación del cuerpo (lo que es útil en problemas coronarios, artritis, reuma…). También tiene una gran potencia revitalizante, lo que ayuda a la potencia sexual y armoniza los órganos sexuales.

-Plata: tiene efectos antibacterianos, por lo que se usa en cicatrizaciones, tanto de quemaduras como de heridas abiertas. También tiene más beneficios originados por su carácter refrescante (por ejemplo, aumenta la fertilidad femenina)

-Cobre: al igual que es un buen conductor de la electricidad, también lo es de la energía. Además antiguamente se le atribuían propiedades mágicas y se creía que eliminaba energías negativas. Se empleaba en calambres musculares, mareos y vómitos.

Aunque menos frecuentes, estos materiales aún se utilizan hoy día (sobre todo el oro y la plata)

El tamaño de la aguja depende del punto o meridiano que queremos alcanzar, hay puntos (los puntos pozo, situados cerca de los dedos de las manos y los pies) que son muy superficiales mientras que otros son más profundos. En general, las agujas más grandes se usan para enfermedades más graves y las más pequeñas, para padecimientos más leves.

A continuación os pongo algunos tipos de agujas que podemos encontrar:

-Aguja de tres filos: su función es atravesar vasos sanguíneos para extraer sangre por lo que su cuerpo es grueso y triangular y su punta, afilada y en forma de lanza.

-Aguja filiforme: es el modelo más común. Posee un cuerpo firme y elástico y una punta afilada para penetrar sin problemas en la piel.

-Aguja de la flor de ciruelo: está formada por un conjunto de siete agujas filiformes, tiene una forma similar a un martillo. Son de mango flexible y generalmente se puede desmontar.

-Agujas intradérmicas: para lugares muy específicos, como la oreja (en auriculoterapia). Son muy finas y cortas ya que solo queremos que penetren de forma superficial. Pueden ser llevadas incluso durante días.

-Agujas de presión: su función es estimular ciertos lugares durante un periodo de tiempo, por lo que son pequeñas y se las suele cubrir con parches para que no se muevan.

(Aquí la aguja de la flor de ciruelo)


Aparte de las agujas, hay más instrumentos que podemos utilizar en acupuntura. Las moxas, por ejemplo, son unas hierbas secas, en forma de puro, que se colocan sobre las agujas y luego se encienden. Así aumenta el calor en la zona y van a servir para estimular.


También tenemos dispositivos de detección de los puntos de acupuntura. Para la oreja hay uno muy simple que permite detectar una especie de oquedad o rugosidad sobre la piel. Más modernos, existe un dispositivo eléctrico que pita cuando se sitúa sobre uno de los puntos y se puede regular su sensibilidad (esto lo vimos en un taller y la verdad es que no pitaba si lo pasabas sobre la ropa o plástico y tampoco en todos los puntos de la piel. La cuestión es ¿qué detecta exactamente?


Podemos practicar electroacupuntura uniendo las agujas a un generador de corriente eléctrica (a dosis terapéuticas, claro está). Si pensamos que el cuerpo está regulado por el sistema nervioso y que este funciona por potenciales eléctricos (simplificando al máximo), tiene cierto sentido que sea útil ¿no?
Por último mencionaré los parches y semillas (utilizados muchos en auriculoterapia, para estimular de forma constante un punto) y, sobretodo, las ventosas. Estas son sobre todo de cristal y se basan en hacer el vacío en su interior para que, al aplicarlas sobre la piel, ejerza un efecto de succión sobre la misma. Pueden ser fijas o deslizantes y algunas incluso provocan sangre.

(En China, cuanto más apretadas las pongas, más les gusta)



Esto es todo sobre los materiales en la acupuntura. En la próxima entrada empezaremos a hablar de las teorías.

¡Nos vemos! 

jueves, 22 de enero de 2015

Historia de la Acupuntura

Si pensamos en la acupuntura, seguramente tendremos en cabeza que es una técnica antigua, practicada por los chinos desde tiempos casi inmemoriales ¿no? Pues sí. La acupuntura es una técnica milenaria, de hecho, hay vestigios de ella desde hace 5000 años. Las primeras agujas no eran de metal, claro, si no que estaban hechas probablemente de piedra y hueso, aunque no tenemos restos de ellas.

El primer texto que recoge información escrita sobre la acupuntura es el "Huang Di Nei Jing Su Wen" (Clásico de Medicina Interna-Libro de Preguntas comunes del Emperador Amarillo) del Emperador Amarillo (también llamado Huangdi). Aunque, en realidad, el Emperador Amarillo no existió, es una figura de la mitología china. En cualquier caso, en el libro se describe por primera vez la técnica y además se cree que por esa época ya existían agujas de metal.

(El Emperador Amarillo, que hizo quemar todos los libros y textos escritos hasta el momento para volver a reescribirlos él)


Las teorías en las que se basa la acupuntura comenzaron a surgir en la época de la dinastía Zhou (1100-700 a.C) pero fue bajo el dominio de la dinastía Han del este (206 a.C-24 d.C) cuando la acupuntura se construye como doctrina y ella y la medicina tradicional china llegan a su apogeo.

Otro personaje importante en la historia de la acupuntura fue Wang Wiyi (siglo XI) que escribió el manual ilustrado de los puntos de acupuntura y moxibustión, utilizando una estatua de bronce. Hizo también una descripción exhaustiva de la teoría general de canales y puntos. También Yang Ji Zhou (siglo XVII) que escribió un gran compendio de acupuntura.

Después entramos en el periodo moderno o republicano, que se vuelve un poco oscuro para la acupuntura. La dinastía Quing, que era la que gobernaba, no era aceptada por la etnia Han (que conformaba la mayor parte de la población) y el partido republicano llegó al poder. La Medicina Tradicional China (y con ella, la acupuntura) comenzaron a verse como algo anticuado, obsoleto, símbolo del gobierno pasado, y fue perseguida y prohibida. Los conocimientos médicos occidentales ya se habían abierto paso y en este momento se instauró oficialmente la medicina occidental. Este periodo, no obstante, duró poco, y el partido republicano se alzó con la victoria y con el gobierno del país. La Medicina Tradicional China resurgió y en todo este proceso tuvieron un papel importante los "médicos descalzos". Estos eran personas con conocimientos médicos tanto chinos como occidentales, que trataban de llevar la medicina a las áreas rurales y permitir que todo el mundo tuviera un acceso a la sanidad. Sabían usar tanto la acupuntura como la moxibustión y eran entrenados para prevenir enfermedades epidémicas y curar dolencias simples que eran comunes en áreas específicas. A pesar de su labor, reconocida incluso por la OMS y que ha dado lugar a varias ONG's, fue prohibido en 1981 por el gobierno chino.

                                     (Foto de un médico descalzo atendiendo a un paciente)

En la actualidad, la medicina china combina elementos tanto occidentales como de la Medicina Tradicional China. La acupuntura sigue teniendo un papel muy importante y es utilizada habitualmente. En Occidente, estas técnicas llevan unos años empezando a introducirse, aunque su aceptación aún no es completa.

Espero que os haya interesado la historia de la acupuntura. Parece mentira que algo que surgió hace tantos años siga vigente hoy día, ¿verdad?

¡Nos vemos!

miércoles, 21 de enero de 2015

Hablemos de acupuntura

Lo primero que deberíamos hacer, antes de empezar a hablar de teorías y canales, es hablar un poco de la acupuntura en sí y eso es lo que vamos a hacer en esta entrada.

La Acupuntura es una de las técnicas que forman parte de la llamada Medicina Tradicional China (MTC), al igual que la moxibustión o la farmacopea. Es terapéutica  lo que quiere decir que su finalidad es CURAR, bien sea un síntoma o una enfermedad (por ejemplo, una plétora de hígado nos producirá una serie de síntomas que desaparecerán cuando la corrijamos. Hablaremos de esto en otra entrada)

Consiste en la introducción y manipulación de unas agujas finas en puntos determinados de nuestro cuerpo (hay descritos 365 puntos de acupuntura distribuidos por toda nuestra anatomía) con el objetivo de modificar el Qi, o energía vital, que fluye por los canales. Su intención va a ser restablecer el equilibrio natural del cuerpo, ya que se considera que la enfermedad es producida por un desequilibrio (hay un exceso o un defecto de algo).

A lo mejor todo esto del Qi suena un poco raro. La MTC considera que la materia va a estar formada por 5 sustancias vitales: el Qi, el Jing (Esencia), el Xue (Sangre), el Jin Ye (Líquidos orgánicos) y el Shen (Espíritu). El más importante es el Qi, ya que es capaz de originar el resto de Sustancias vitales, las cuales se consideran distintos grados de condensación del mismo. Junto con la sangre y la esencia dan lugar a lo que llaman los “Tres Tesoros”. Además, hay varias clases de Qi, como el Qi nutritivo (que alimenta a los órganos y al cuerpo en general) o el defensivo (que nos protege de agentes patógenos como el viento, la humedad…). Tiene muchas funciones, tales como mantener la temperatura y los órganos en su sitio (¿a qué creéis que puede deberse un prolapso, por ejemplo, de colon?), transformarse en el resto de sustancias o alimentar el cuerpo. Y eso es lo que manipulamos con la acupuntura.

(Este es el Símbolo del Qi, que significa arroz y vapor, y vendría a ser algo así como el vapor que surge al calentar arroz)

Pero, ¿cualquier persona puede hacer acupuntura? Rotundamente, NO. Tenemos que tener en cuenta que, en cierta medida,  es un proceso invasivo. Te están introduciendo unos objetos extraños en la piel y, si no están bien esterilizados, pueden provocarte una infección. Y es FUNDAMENTAL que el acupunturista conozca la anatomía humana. No puedes pinchar a una persona al azar. Bajo nuestra piel corren cientos de nervios, terminaciones nerviosas, tendones y vasos sanguíneos y son estructuras relativamente delicadas. El dañar un nervio porque se desconocía su trayecto puede conllevar complicaciones para el paciente. Además, no hay que pensar que las agujas son tan pequeñas como las que suele haber por casa. Hay distintas medidas, en función de la localización y las características de la persona, y algunas son muy largas. Se han descrito casos de neumotórax por acupuntura realizada por personas, obviamente, inadecuadas para tal tarea.


Por tanto, los únicos que deberían dedicarse a este tipo de terapia sería personal sanitario cualificado y, obviamente, con un título que demuestre sus conocimientos en el campo de la Acupuntura.  Ante cualquier otro, lo más recomendable es mantenerse lejos de sus agujas. Por desgracia, la falta de legislación concreta sobre el tema permite que haya muchos terapeutas sin formación aplicando estos tratamientos por ahí sin ningún tipo de represalia. Lo mejor es pensar con cabeza en quién nos va a tratar, en el caso de que decidamos probarla, y elegir a profesionales competentes.

Aquí acabamos con la entrada. ¡Nos vemos!

Presentación

¡Bienvenidos a mi blog, Acupuntura Gaditana! Mi nombre es María del Mar y estudio medicina en la Facultad de Cádiz. Este blog es un trabajo que nos han encargado en la asignatura de, obviamente, Acupuntura. Mi intención es reflejar aquí un poco de lo que he aprendido en las clases y espero que os resulte tan interesante como a mí. Sin embargo, antes de entrar en materia, me parecía que estaría bien presentarme y hablar sobre mi experiencia en la asignatura.
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(Aquí una fotito de la facultad)
Me apunté a la optativa porque me convencía más que las otras opciones y, también, me inspiraba un poco de curiosidad. He de admitir que antes de esto todo lo que yo sabía de la acupuntura era que te clavaban una agujas en el cuerpo para tratar el dolor y poco más. Me parecía que algo de efecto tenía que hacer, o ya hubiera desaparecido hace mucho, pero no tenía ni idea de las teorías en las que se basaba (no van pinchando lugares al azar, aunque a lo mejor pueda parecerlo) ni de que podía hacer mucho más que aliviar el dolor. Y, por supuesto, desconocía la existencia de estudios CIENTÍFICOS que avalaran su eficacia en distintos campos.
Me gustó y mucho. Ya no solo la acupuntura, sino también las cosas que aprendimos sobre la cultura china y su forma de entender el mundo, su historia y su mitología. Siempre ha sido una cultura que me ha atraído bastante, me parecía una país rodeado de un halo casi mágico, conservando aún restos de la que fue su vida hace mucho tiempo. Conocí un poco de China a través de las clases y la verdad es que me quedé con ganas de saber más. Las teorías del Yin-Yang, los Cinco Elementos, la de los Canales y los Puntos...desde luego es muy distinto a lo que tenemos en Occidente, pero eso no es razón suficiente para despreciarlo sin más.
Ahora mismo mi visión sobre la Acupuntura es un poco neutra, creo yo. A decir verdad, me cuesta creer en el Qi (la energía que recorre nuestro cuerpo) circulando por los canales y en que su escasez o abundancia (o un exceso/defecto de Yin/Yang) pueda producir las miles de patologías que sufrimos los seres humanos. Pero sí que creo que funciona. ¿Cómo, exactamente? Ni idea. Tal vez hay receptores especiales en las zonas del cuerpo donde están situados los puntos, que liberan sustancias o neurotransmisores, y provocan los efectos asociados a la Acupuntura. Pero funcionar, funciona. Tal vez no para todo pero sí para bastante, y sin duda para mucho más que el dolor. Y hay pruebas, evidencias científicas, que lo avalan, estudios basados en cambios hormonales o de neurotransmisores, no en sensaciones subjetivas de individuos influenciables.
Por supuesto, esa es mi opinión y cualquiera es libre de estar en desacuerdo con ella. Para eso existe la libertad de expresión. Pero me parece oportuno manifestar lo que pienso sobre el tema, antes de empezar a hablar de él.
Esto es todo por ahora.
¡Nos vemos!